¿Qué es la desviación del tabique nasal?
El tabique nasal es la estructura que divide las dos fosas nasales. En un estado ideal, debería ser recto, pero en muchas personas presenta una desviación que puede causar obstrucción respiratoria.
Causas comunes de la desviación del tabique
- Factores genéticos: Algunas personas nacen con el tabique desviado.
- Lesiones o traumatismos: Golpes en la nariz durante la infancia o en deportes de contacto.
- Crecimiento irregular de los huesos faciales: En algunos casos, el desarrollo del tabique no es simétrico.
Síntomas de una desviación del tabique
- Dificultad para respirar por una o ambas fosas nasales.
- Congestión nasal frecuente, incluso sin resfriados.
- Ronquidos y apnea del sueño.
- Dolor o presión en la cabeza debido a la mala circulación del aire.
¿Cómo afecta la respiración?
Cuando el tabique está desviado, el flujo de aire se reduce, lo que puede provocar:
- Respiración bucal constante, lo que puede generar sequedad en la garganta e infecciones respiratorias.
- Fatiga y problemas de concentración, ya que la oxigenación del cuerpo no es óptima.
- Dolores de cabeza y presión sinusal, debido a la acumulación de mucosidad en la cavidad nasal.
En estos casos, la rinoplastia funcional se convierte en una solución efectiva.
Cirugía de nariz para corregir problemas funcionales
¿En qué consiste una rinoplastia funcional?
A diferencia de una rinoplastia estética, cuyo objetivo es modificar la apariencia de la nariz, la rinoplastia funcional se enfoca en mejorar la respiración.
En algunos casos, se combina con una septoplastia, una cirugía que corrige la desviación del tabique.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
- Se accede al interior de la nariz para corregir el tabique desviado.
- Se eliminan o remodelan cartílagos y huesos que obstruyen el paso del aire.
- Si es necesario, se realizan pequeñas modificaciones en los cornetes nasales (estructuras dentro de la nariz que pueden inflamarse y dificultar la respiración).
- Se colocan férulas internas para ayudar a la cicatrización.
El procedimiento suele durar entre 1 y 2 horas y se realiza bajo anestesia general o local con sedación.
¿Quiénes son candidatos para una rinoplastia funcional?
La rinoplastia funcional está recomendada para personas que presentan:
- Dificultad respiratoria crónica que no mejora con tratamientos médicos.
- Ronquidos severos o apnea del sueño causados por obstrucción nasal.
- Infecciones respiratorias recurrentes, como sinusitis o rinitis.
- Molestias persistentes relacionadas con una desviación del tabique nasal.
Un cirujano especializado evaluará la estructura nasal mediante un examen físico y, en algunos casos, con estudios de imágenes como tomografías.
Postoperatorio y resultados esperados
La recuperación de una rinoplastia funcional sigue un proceso similar al de la rinoplastia estética:
Primeros días
- Se recomienda reposo y evitar esfuerzos físicos.
- Puede haber inflamación y congestión nasal temporal.
- No se debe sonarse la nariz para evitar irritación.
2-4 semanas
- La inflamación disminuye y se empieza a notar una mejor respiración.
- Se pueden retomar actividades cotidianas sin esfuerzo excesivo.
3-6 meses
- La respiración mejora de forma significativa.
- Los tejidos cicatrizan y la estructura nasal se estabiliza.
1 año
- Se alcanza el resultado final.
- El paciente respira con normalidad y disfruta de los beneficios de la cirugía.
La rinoplastia no solo mejora la apariencia de la nariz, sino que también puede transformar la calidad de vida de quienes sufren de problemas respiratorios. Si tienes dificultades para respirar debido a una desviación del tabique nasal u otra condición funcional, una evaluación con un cirujano especializado puede ayudarte a encontrar la mejor solución.
Si deseas más información sobre este procedimiento, agenda una consulta con el Dr. Boris de Poortere y descubre cómo la rinoplastia puede mejorar tu bienestar.